Priostía

El área de Priostía tiene la responsabilidad de conservar, preparar y mantener en las debidas condiciones los bienes materiales y enseres destinados al culto y a las procesiones de la Hermandad. Su cometido se orienta a asegurar que todos los elementos patrimoniales y litúrgicos estén siempre dispuestos para el uso que les corresponde, respetando las normas establecidas por la Junta de Gobierno y dentro de los límites presupuestarios aprobados.
Desde esta área se coordina la conservación de las imágenes, altares, objetos de culto y demás elementos procesionales, garantizando su adecuado mantenimiento y custodia. Asimismo, se encarga de preparar todo lo necesario para la celebración de los cultos y actos públicos de la Hermandad, colaborando estrechamente con las áreas de Culto Interno y Liturgia, y de Culto Externo y Procesiones, según la naturaleza de cada celebración.
El trabajo de Priostía requiere una gestión constante, ordenada y previsora, tanto en la organización de los montajes y desmontajes de cultos y procesiones como en la evaluación del estado de conservación de los bienes patrimoniales. Su labor asegura la correcta disposición de todos los elementos materiales que intervienen en la vida cultual y representativa de la Hermandad, contribuyendo así al buen desarrollo de sus fines estatutarios.
Sus funciones vienen recogidas en los vigentes Estatutos, en su artículo 56:
- Desempeñar su misión, en coordinación con el Vocal de Culto Interno y Liturgia y el Vocal de Culto Externo y Procesiones, en cada caso, dentro de las normas económicas dictadas por la Junta de Gobierno y refrendadas por el Cabildo.
- Conservar con esmero las imágenes, altares y todos los elementos de culto.
- Cuidar y conservar con esmero los enseres, objetos de cultos y procesionales de nuestra Hermandad y cuantos bienes le sean encomendados, procurando que en todo momento se conserven limpios y en perfectas condiciones, dando cuenta a la Junta de Gobierno de cuantas reparaciones, reformas y renovaciones estime necesarias o convenientes.
- Preparar lo necesario para la celebración de los cultos anuales u otros, especialmente los altares especiales que se puedan montar y el Monumento de Semana Santa, así como el montaje de los pasos para las procesiones.
