Tesorería

El área de Tesorería asume la responsabilidad de velar por la correcta administración de los recursos económicos y patrimoniales de la Hermandad, asegurando que su gestión se realice con transparencia, rigor y fidelidad a los fines estatutarios. Su labor se orienta a garantizar la sostenibilidad de la Hermandad, facilitando que sus proyectos, actividades y compromisos puedan desarrollarse de acuerdo con los principios de responsabilidad y buen gobierno.
Desde esta área se planifica, coordina y supervisa la administración de los fondos y bienes de la Hermandad, procurando que cada ingreso y gasto se ajuste a lo dispuesto en los presupuestos aprobados y a las normas canónicas y civiles vigentes. De igual modo, la Tesorería se encarga de elaborar y custodiar los registros contables, presupuestos y balances anuales, asegurando una gestión ordenada, fiel y accesible a los órganos competentes.
El trabajo de la Tesorería no solo se centra en el control económico, sino también en promover una cultura de corresponsabilidad entre los hermanos, fomentando la colaboración y la transparencia en el sostenimiento material de la Hermandad. Su gestión, basada en la honestidad y el servicio, contribuye al cumplimiento de los fines religiosos, formativos y caritativos que dan sentido a la vida corporativa.
Sus funciones vienen recogidas en los vigentes Estatutos, en su artículo 51:
- Cuidar con esmero de los fondos de la Hermandad a fin de que no se empleen sino en los fines propios, según los Estatutos, las normas del Obispo diocesano, y los presupuestos aprobados por el Cabildo.
- Gestionar el Libro de Cuentas de la Hermandad, debidamente sellado y foliado, donde cumplimentará los ingresos y los gastos. Deberá presentar anualmente al Obispo diocesano la liquidación y entrega de las cantidades acordadas por el Cabildo para los fines de promoción caritativa y social.
- Administrar los bienes de la Hermandad de acuerdo con lo decidido por el Cabildo y lo establecido en el derecho común.
- Ser la depositaria de libretas de ahorro, talonarios de cheques, de cuentas corrientes y títulos de depósito, así como pólizas de préstamo o crédito y otros documentos bancarios de los que sea titular la Hermandad.
- Preparar el estado de cuentas del ejercicio económico y el presupuesto ordinario y extraordinario anuales de la Hermandad.
- Presentar las cuentas aprobadas por el Cabildo al Obispo diocesano.
- Recabar de los hermanos ordinarios y extraordinarios las cuotas fijadas por el Cabildo.
- Recoger los donativos que se destinen a la Hermandad, así como las limosnas que se recauden.
- Actualizar el Inventario de los bienes muebles e inmuebles que posee la Hermandad.
- Firmar junto con el Hermano Mayor los documentos bancarios que sean necesarios.
